sábado

VIENTO EN POPA


No es vana la recomendación que voy a dar aquí, si no que debería tomarse completamente en serio, porque a la hora de adentrarse en el agua: mar, río o embalse y piscina; toda cautela es bienvenida. El agua puede ser salvaje e indómita, apacible y brutal. Refrescante, relajante, envolvente; eso y mucho más.
Por mi experiencia profesional a lo largo de bastantes años como monitora de natación, soy, como no, ya lo era anteriormente;  defensora a ultranza del deporte de la natación como medio para desarrollar multitud de propósitos vitales, tanto en el plano físico como mental. Bien sea en grupo, o de manera individual, la natación aporta siempre gran fortaleza y un desenvolvimiento crucial para infinidad de circunstancias dentro y fuera del agua. Por eso y por muchas razones, siempre recomiendo aprender a nadar.
La natación es el deporte más completo, no me cabe duda. Solo quién practica la natación puede sentir las fuerzas mágicas del medio acuático. Además la natación es diversión, relajación total, superación de un@ mismo, competición, y aporta la capacidad necesaria para salvar tu vida y la de otra persona en una situación de emergencia.
El agua es un increíble medio como lugar idóneo para la comunicación y diferentes tipos de terapias, pero ese es otro asunto del que quizás me ocupe en otra edición.
Al agua como a las montañas hay que acercarse con respeto y humildad. Será ella y los vientos quién nos marque el tiempo de expansión si es en un entorno natural. Así que en la mar, ríos y embalses, habrá que escuchar, ver lo que decide concedernos.
Por eso, que antes de iniciarnos en una actividad acuática, lo primero de todo será aprender a nadar.
 
Si salimos a navegar con una empresa multiaventura, deberá tener todos los permisos y seguros en regla además de dotarnos de equipo de flotación individual homologado.
Puede que después de años alquilando servicios de kayaks, adentrarnos en diversos medios y rondarnos la idea de afiliarnos en algún club de piragüismo; alguien decida como fue nuestro caso, adquirir nuestra propia embarcación, teniendo en cuenta que deberemos disponer de espacio para su almacenamiento y un medio adecuado para su transporte dentro de las normas de la legislación vigente. Según la eslora de la embarcación, longitud del vehículo.
Si decidimos hacerlo por nuestra cuenta además debemos llevar a cabo unos obligados trámites burocráticos.
Menciono por alto algunas de las gestiones más importantes que son indispensables:
Contratación de seguro de responsabilidad civil para la embarcación(ver permiso de navegación correspondiente al tipo de embarcación).
Declaración de responsabilidad de navegación, la cual será necesario efectuar en cada una de las Confederaciones Hidrográficas correspondientes a la zona de navegación.
Navegar siempre en los perímetros establecidos por el Ministerio de Fomento y recomendaciones de Capitanía Marítima de nuestra zona de pesca.
De todas formas sirva esta información a modo simplemente orientativo; pues según la embarcación, queda claro cada una tiene su reglamentación. no es lo mismo un kayak de mar, que un kayak de rafting; serán necesarios unos permisos y seguros u otros .
 
 

2 comentarios:

vitor dijo...

Muy buenos consejos. En estos tiempos no todo es llegar y besar al santo. Siempre los dichosos papeles y las restricciones.
Me alegro de veros disfrutar con los nuevos juguetes. jeje.
Un abrazo

URRIELLA dijo...

Vitor, estamos amoldándonos bien a ellos,poco a poco hasta manejarlos como hacemos con la bici. Aprendizaje constante. Un abrazo fuerte para vosotros también. Buen verano!